La región ha reconocido que la inversión en la Primera Infancia es crucial para romper el ciclo de la pobreza. Países como Chile, Uruguay y Colombia han lanzado o fortalecido programas nacionales (como «Chile Crece Contigo» y «De Cero a Siempre») que buscan no solo aumentar la cobertura, sino también mejorar la calidad mediante la capacitación de educadores y la provisión de materiales. El principal desafío sigue siendo la desigualdad: la cobertura y la calidad en zonas rurales y para poblaciones indígenas son significativamente menores que en las áreas urbanas. Organismos internacionales como el BID y la UNESCO monitorean y apoyan estos esfuerzos, destacando los progresos pero también las brechas persistentes.
Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo (BID) – División de Educación.
